Real Casa de Correos

En 1756 reinando Fernando VI, Ventura Rodríguez comienza el derribo de las casas para preparar el terreno donde se construirá el edificio que albergará y desde el que se centralizará el servicio de correos, Ventura Rodríguez pensado que él iba a llevar a cabo la obra incluso planifica una reforma de toda la Puerta del Sol. En 1759 muere Fernando VI y le sucede en el trono Carlos III, que traerá a España unas ideas más modernas que influirán en todas las áreas y como consecuencia de esto, le encargará las obras a un arquitecto francés; Jaime  Marquet que había llegado a España acompañando a Fernando de Silva y Álvarez de Toledo, XII Duque de Alba para construirle un palacio en Piedrahita, el duque le introduce en la corte donde empezará a trabajar en el empedrado de la capital.

Plano Casa Correos
Plano Marquet. Fuente COAM

El edificio que se proyectó estaba organizado en torno a dos patios interiores, uno para caballerizas y el otro para despacho de cartas, separados por un corredor que les daba acceso. Presenta cuatro fachadas de estilo clásico francés, como se puede apreciar por la combinación de colores formada por la piedra blanca y el ladrillo anaranjado de la fachada, con un zócalo de granito sobre el que hay tres niveles, bajo, entresuelo y principal. Destaca la balconada y el portal de acceso con las esculturas de Antonio Primo, la entrada tiene un arco de medio punto con un medallón de Hércules en la clave, con un balcón corrido sujetado por cuatro ménsulas con cabeza de león que sostienen una argolla. La cornisa tiene un frontón triangular con el escudo real acompañado de  leones y trofeos, rematado por un cuerpo cuadrado sobre el que se colocó un reloj y, sobre ese cuerpo, un carillón construido en el siglo XIX.

En 1766 en plena construcción del edificio sucede el famoso motín de esquilache, por lo que el Conde de Aranda, capitán General del ejército y presidente del Consejo de Castilla decide ordenar al arquitecto que destine la parte derecha del edificio para que se pueda albergar a un cuerpo de guardia, justo en ese lugar se iba a construir una gran escalera que tuvo que quedar reducida y casi oculta.

El edificio nunca fue muy del agrado de los madrileños que desde el principio le empezaron a poner pegas, desde el hecho de que se cambió de arquitecto, pasando por el tema de las escaleras por lo que era frecuente el dicho de “da al arquitecto la piedra y la casa al empedrador” o que los arquitectos se habían olvidado poner las escaleras.

Después de albergar la Capitanía General, el Gobierno militar y la Guardia de Prevención, en 1847 se convierte en sede del Ministerio de Gobernación, albergando en la planta baja todo lo relativo a correos y se construye en la parte superior un telégrafo óptico. Afortunadamente el edificio quedó a salvo de la gran reforma que afectó a la Puerta del sol entre 1852 y 1862, después de la guerra civil fue la Sede de la tristemente célebre Dirección General de Seguridad en cuyos sótanos se torturaba a todos aquellos que no estaban de acuerdo con la dictadura que asoló a España en el siglo pasado. Con la llegada de la Democracia y el estado de las autonomías, se fija en el edificio la sede de la Comunidad Autónoma de Madrid y se efectúan obras de adaptación bajo la dirección del arquitecto Ramón Valls Navascués

Con la citada reforma de la Puerta del Sol, se derribó la vecina Iglesia del Buen Suceso y el reloj que esta tenía se colocó en la fachada del edificio, donde nunca logró dar la hora de forma puntual a pesar de todos los intentos por arreglarlo. En 1886 el relojero José Rodriguez de Losada obsequió a Madrid el actual reloj que motivó la construcción de la torre sobre el frontón. En un principio solo había tres esferas y en 1968 se le coloca la cuarta esfera y se construye el templete que cobija la bola que todos los años saluda al año nuevo.

Al estar situado en plena Puerta del Sol de Madrid, el edificio ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos; el 2 de mayo, la celebración de la segunda república, el despertar de las conciencias el 15 de mayo, numerosas manifestaciones en contra del terrorismo, atentados, celebraciones, etc, se podría decir que a día de hoy, la puerta del sol es un fiel sustituto de las famosas gradas o mentideros de la Villa situadas en lo que ahora es la vecina casa del cordero.

En sus paredes y a cada lado de la entrada principal existen unas placas dedicadas a dos momentos cruciales en la historia de Madrid, el 2 de mayo de 1808 y el tristemente célebre 11 de marzo de 2004.

Por último, señalar que justo enfrente de la entrada a la Casa de Correos, en la acera, se encuentra la placa del famoso KM 0, inicio de todas las carreteras radiales de España y punto de encuentro de todos los turistas que pasan por la Villa.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Kilometro cero

 

Fuentes y bibliografía:

Madrid histórico

C.O.A.M

Monumenta Madrid

Cosas de los madriles

Viendo Madrid

Fuenterrebollo

Otros planes

Conocer Madrid

A orillas del Tormes

Una ventana desde Madrid

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s