Viviendas Castaño (Fernández de los Ríos 96)

Paseando por Madrid, nos encontramos con edificios singulares que nos llaman la atención y de los que cuesta recabar datos, una de estas edificaciones es el edificio de viviendas Castaño situado en la calle Fernandez de los Rios número 96. Según el COAM, se trata de un edificio de arquitectura residencial construido en 1920, no se conoce al arquitecto, que fue reconstruido en 1939 por Jesús Carrasco – Muñoz Encina.

Aspecto de la calle durante la guerra civil. Fuente Blog Las heridas de la guerra

Varias cosas llaman la atención en la decoración de la fachada, desde los arcos de medio punto de la planta baja, la decoración con azulejos , los dos miradores que terminan en una especie de torreta dejando el centro de la fachada con balcones corridos, sobre todo el último que casi une los miradores y en el que vuelven a aparecer los arcos.

La rejería tiene su importancia, diferenciando las viviendas.

Jesus Carrasco-Muñoz Encina (1869-1957)

Trabajo principalmente en Madrid y Valladolid, seguramente su obra más destacada es el Hotel Reina Victoria en la Plaza de Santa Ana de Madrid.

A lo largo de sus más de sesenta años de fecunda trayectoria desarrolló una actividad muy amplia y polifacética, que compren­día todo tipo de expresiones estilísticas y tipológicas. Es, por ello, un completo muestrario de la evolución general de la arquitectura madrileña durante la pri­mera mitad del siglo xx, un período caracterizado por la lenta desaparición de la arquitectura tradicional y el triunfo definitivo del movimiento moderno. Jesús Carrasco-Muñoz fue testigo, y a veces protagonista, de todas las transformaciones arquitectónicas que se sucedieron en aquellos años: se tituló en la Escuela de Madrid el 13 de agosto de 1894, en un momento de plena crisis del eclecticismo decimonónico; participó activamente en su modernización en las primeras dé­cadas del siglo siguiente; no fue ajeno a las corrientes renovadoras del art décò y el funcionalismo de las dé­cadas de 1920 y 1930; sufrió las carestías económicas e imposiciones estilísticas de la posguerra, y presenció los primeros atisbos de modernidad en los años cin­cuenta. Y es que, con casi quinientos proyectos firma­dos y ejecutados, fue uno de los autores más prolíficos de su tiempo.

Fuentes y Bibliografía:

C.O.A.M

Las heridas de la guerra


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